Cuando llega el otoño, en Ibiza el ritmo de la vida es bastante más «tranquilo» que durante la temporada alta. Hay menos gente, los días son más cortos y se respira un ambiente totalmente distinto. A pesar de todo, sigue habiendo buenas ofertas para volar a la isla y distintos planes para disfrutar de tu visita off season.

1. Disfrutar de las playas de Ibiza (casi) como en verano

Las temperaturas son más bajas en octubre, es cierto. Pero eso no significa que las estupendas playas ibicencas estén «vetadas». Al contrario, la temperatura del agua aún es agradable y la ausencia de calor permite paseos y estancias más largas. Y con mucha menos masificación, así que puedes encontrar una buena oferta hotelera mucho más económica. Así podrás descubrir una perspectiva distinta de uno de los escenarios más característicos de Ibiza, sin que pierda ni un ápice de encanto.

2. Visita relajada al casco antiguo de Dalt Vila

Fuera de temporada, visitar los principales puntos de interés turístico es más cómodo y fácil. Las mañanas y las tardes otoñales — o invernales — son perfectas para pasear por Dalt Vila y su pintoresco casco urbano. También puedes visitar la catedral de la Virgen de las Nieves, si te gustan los monumentos con carga histórica. Durante el verano hace demasiado calor y las calles están abarrotadas de turistas, por lo que disfrutarás de la tranquilidad y la ausencia de prisas si le das una oportunidad a Ibiza cuando hace más fresco.

3. Hacer una ruta en coche por el interior de Ibiza

Por la misma razón — la menor afluencia de turistas — es más fácil y económico alquilar un coche y recorrer la isla hasta el último rincón. Si hay algo que abunda en Ibiza son los pueblecitos de interior con encanto. Aunque las playas están muy bien, disfrutar de las poblaciones ibicencas como lo hacen los naturales del lugar es una experiencia difícil de olvidar. Podrás comprobar cómo es Ibiza «de verdad» cuando no hay tantos ojos mirando todos hacia el mismo lugar. La hospitalidad de la gente es un poco distinta, sin tanto estrés veraniego. Los naturales de Ibiza se portan bien con todo aquel que visita la isla, pero muchos «huyen» en verano, para evitar las aglomeraciones. Y cuando vuelven, disfrutan de Ibiza a su manera. Aprovéchalo, puede resultar interesante.

4. Una jornada ecológica en San José

Con menos estrés, quizás te encuentres preparado para actividades algo más relajadas. En el pueblo de San José hay lugares donde disfrutar de una jornada diferente, en contacto con la naturaleza y con tu propio cuerpo. Puedes asistir a talleres para aprender valores y conciencia ecológica, disfrutar y degustar recetas de cocina 100% vegetariana y vegana, probar tus habilidades en el huerto… Este conjunto de actividades está organizado por una asociación ecologista sin ánimo de lucro y puede ponerte en contacto con tu yo interior. Es una forma de abrirte la puerta hacia la filosofía del slow living, un estilo muy apropiado para el «estado de ánimo» de la isla en esta época del año.

5. Despedir la temporada de las discotecas

No tiene comparación con el pico más alto de agosto, pero muchas discotecas aún funcionan en otoño. Casi todas se están preparando para cerrar la temporada hasta el siguiente verano, por lo que hacen fiestas de «despedida» de las que puedes disfrutar a tope. Los precios no varían demasiado, pero ningún local de ocio está tan masificado, así que podrás estirar la fiesta hasta la madrugada, si te apetece. La noche en Ibiza es igual de atractiva en esta época del año si estás dispuesto a darlo todo.

 

¿Qué más esperas para ir a Ibiza en octubre? Es el momento ideal para disfrutar de un viaje a la isla blanca.