Como seguramente sabes, una de las (muchas) cosas buenas de las Baleares es que sus atractivos no se centran en un único lugar. Todas las islas del archipiélago tienen su propio encanto y, por méritos propios, "compiten" entre sí como las perslas del Mediterráneo. Es cierto que, desde el punto de vista turístico, Ibiza se lleva la palma, la fama y todos los focos de atención. No obstante, muy cerca de Ibiza, tienes el rincón ideal para pasar un fin de semana de ensueño. ¡Te contamos todo lo que tienes que saber sobre Formentera!

¿Cómo legar? El ferry Ibiza Formentera

La única manera de acceder a la isla de Formentera es a través del barco que la une con Ibiza y con el resto de la civilización. Las distancias entre ambas islas son muy cortas - poco más de siete kilómetros, aunque resulta complejo medirlo con exactitud, debido al gran número de islotes y peñascos presentes -. 

Debido a esta cercanía, la frecuencia de salida del ferry Ibiza - Formentera es muy alta. Cada treinta minutos puedes obtener un pasaje. El primer "jet" - que los habitantes de Formentera y de Ibiza utilizan del mismo modo que nosotros el bus urbano en las ciudades - sale a las 7:30 desde Ibiza. El último ferry parte desde Formentera a las 19:30. Estos horarios son orientativos y el volumen de barcos varía mucho en función de si se está en temporada alta de verano o no. Te aconsejamos que lo consultes primero.

Donde alojarse y qué ver en Formentera

Como ya te comentamos, Formentera es un destino ideal para un fin de semana. La isla es un auténtico paríso para disfrutar de la playa y el mar pero no es precisamente grande en cuento a superficie. Formentera en su totalidad apenas supera los 84 kilómetros cuadrados  en poco más de veinte o treinta minutos puedes situarte en cualquier punto de la isla. 

Por eso, quizás es una buena idea optar por un alojamiento en Ibiza, como "base de operaciones" y aprovechas las facilidades del transporte para hacer cortas escapadas a Formentera durante el fin de semana sin tener que preocuparte por dónde te alojas, si el hotel elegido tiene los servicios que necesitas o si éstos cuentan con la calidad necesaria para que tu estancia sea cómoda.

Una vez solventado el asunto del transporte, tienes todo el tiempo  del mundo para disfrutar de lo que la isla te ofrece. Sin ninguna duda las playas de Formentera son su principal atractivo. Y no sin razón. Sus calas de arena blanca y sus aguas transparentes y con gamas azul turquesa las han hecho famosas mundialmente, por lo que es más que probable que quieras echarles un vistazo. También lejos de la costa puedes disfrutar de los encantadores pueblecitos de Formentera, con edificaciones bajas de color blanco, adornadas con puertas y ventanas de un pintoresco color azul.

El resto de la isla tiene diferentes manifestaciones de naturaleza salvaje, totalmente diferente a lo que encuentras en el resto del archipiélago, que te harán disfrutar de paseos que no querrás que terminen nunca. Dar estos paseos a pie es una alternativa de slow living, muy en línea con el espíritu hippie de Formentera, que te recomendamos.

Si lo prefieres, también puedes utilizar una bicicleta o alquilar una moto, una vez eu llegues allí. Tu visita a la isla también puede ser una buena oportunidad para disfrutar de la gastronomía del lugar, donde saen sacarle todo el partido a las delicias que el mar les ofrece. Sea cual sea el plan que elijas, te aseguramos que tu fin de semana en Formentera se te va a hacer muy corto.