Hacer una visita a Ibiza ya de por sí, supone una experiencia única. Sin embargo, todos los lugares tienen algo especial que llama la atención y que te deja con un recuerdo inolvidable. 

 

Si nos dirigimos hacia los adentros más rurales de la isla nos encontramos con la suave cadena montañosa de Es Amunts que se encuentra apegada a las raíces de aquella otra Ibiza bulliciosa que se extiende por el sur de la isla.

 

En el norte de la isla, verde y natural tiene el contacto con una vida sencilla marcada por la huella del movimiento hippie.

 

La noche es perfecta para tumbarse en una cala recóndita a ver las estrellas, esperar el atardecer con música en vivo y el sonido de los tambores de Benirràs. La noche termina con una cena en un lugar distinto. Aquí encontrarás una larga selección de terrazas sobre acantilados donde podrás tomar una copa de hierbas y disfrutar de unas vistas frontales al mar, difíciles de olvidar.

 

Por otro lado, Ses Variades en el extremo norte de Sant Antoni, es un lugar que acoge montones de turistas cada año, por la vista espectacular que ofrece al atardecer.

 

En el norte de la isla también tienen lugar los conocidos mercadillos nocturnos, como por ejemplo el de Las Dalias. Tendrás la oportunidad de relajarte y tomar una copa en un ambiente hippie viendo la gente comprar productos en los diferentes stands.

 

Uno de los atractivos de ocio lo componen las fiestas patronales de los pueblos de Sant Carles, Sant Joan, Portinatx y Sant Miquel, entre otros.

 

Durante los meses de mayo y octubre se celebran las jornadas gastronómicas que unen varios  restaurantes durante un fin de semana en el que ofrecen platos típicos de la isla.

 

Y estas son tan solo una parte de todas las cosas que Ibiza y Formentera ofrecen durante el año.

 

 

Es especial ver como los ibicencos se mezclan con el resto de turistas para celebrar costumbres centenarias de la isla.

 

Realizando un paseo hacia Formentera vemos las actividades más practicadas: ciclismo, kayak y náutica, se ha convertido en los últimos años en un atractivo para los turistas y residentes que visitan las pitïusas. Gracias a sus transparentes aguas y el paisaje espectacular, estos deportes se convierten en experiencias inolvidables.

 

La red de caminos rurales existentes permite recorrer los rincones más espectaculares y sorprendentes ya sea en bicicleta o a pie.

 

Durante el mes de mayo todos los aficionados a la fotografía tiene la oportunidad de dar vida a sus fotos gracias al paisaje espectacular existente en Formentera.

 

Por otro lado, si hablamos de gastronomía en Formentera, vemos que tiene su reconocimiento nacional e internacional. La calidad de los productos de la tierra y del mar conservan su identidad mediterránea. Los cocineros preparan recetas tradicionales para ponerlas en los menús de los mejores restaurantes.

 

Entre los platos más representativos está la ensalad payesa a base de pescado seco. También cabe destacar el frito de pulpo y el sofrito tradicional.